Cómo convertir tu casa en un hogar de estilo nórdico

Cómo convertir tu casa en un hogar de estilo nórdico

 

Que el estilo nórdico está de moda nadie lo duda. De hecho, parece que no se trata de una tendencia pasajera, sino que ha llegado para quedarse. De ahí que muchas personas quieran darle a su casa todo el encanto propio de las viviendas nórdicas. Esto va a implicar un cambio importante en la decoración y algunas reformas baratas y sencillas de realizar.

 

El estilo nórdico nació a principios del siglo XX en los países del norte de Europa y se ha ido depurando poco a poco a medida que se ha ido extendiendo por el resto del continente, pasando de su aire bucólico a un aspecto más minimalista y funcional.

 

Vamos a ver qué cambios puedes hacer en casa para conseguir un estilo nórdico con reformas baratas y que se pueden llevar a cabo en apenas unos días.

 

¡Dile hola a la luz!

 

Países como Finlandia o Noruega no tienen la suerte de disfrutar de tantas horas de sol como nosotros, de ahí que una de las señas de identidad del estilo nórdico sea el gran protagonismo que tiene la luz, ya sea natural o artificial.

 

Las ventanas se van a convertir en las grandes protagonistas de tu hogar, por lo que es hora de revisar si están en buenas condiciones. Si están viejas y desgastadas o dejan pasar demasiado frío, es momento de cambiarlas.

 

Puedes aprovechar el cambio de decoración para renovar la carpintería exterior de la vivienda. Una buena alternativa es el aluminio con rotura de puente térmico o el PVC, mucho mejor si son en color blanco.

 

Con una ventanas nuevas puedes usar cortinas livianas y translúcidas o incluso dejarlas sin cortinas sin ningún temor, porque mantendrán tu casa bien aislada. Es más, una reforma de este tipo mejora la eficiencia energética de tu hogar, lo que siempre es un punto a tu favor.

 

Si debido a su orientación tu casa no cuenta con demasiada luz natural, entonces tendrás que apostar por la artificial. La luz eléctrica tiene una gran importancia en el estilo nórdico, pero no se trata únicamente de cambiar las lámparas por otras más adecuadas a este estilo decorativo.

 

Puedes aprovechar para renovar el sistema eléctrico de tu casa, añadiendo nuevos puntos de luz e incluso nuevos enchufes. Esto te permitirá llevar la luz artificial a aquellos lugares que necesitan de una iluminación estratégica.

 

Si además quieres ahorrar y cuidar el medio ambiente, puedes optar por la iluminación LED, que además te permite jugar con diferentes colores y tonos de luz para crear diferentes ambientes.

 

¡Y dile adiós al gotelé!

 

Entre las reformas baratas que más se están llevando a cabo estos últimos años está el alisado de paredes, y es que hoy en día nadie quiere la antiestética gota del gotelé en su casa.

 

Si estás pensando en pasarte al estilo nórdico y tienes gotelé en las paredes, es hora de ponerse manos a la obra y eliminarlo. Esta tarea es mucho más rápida de llevar a cabo y mancha menos de lo que esperas, ya que las técnicas han mejorado mucho últimamente. En apenas unos días puedes conseguir unas paredes lisas e impecables.

 

Lo bueno del estilo nórdico es que no vas a tener que complicarte demasiado para elegir los colores para las paredes: apuéstalo todo al blanco.

 

Dale protagonismo a la madera

 

Si antes comentábamos que la luz natural es esencial en este estilo decorativo que estamos viendo, la madera también es uno de esos elementos que lo caracterizan.

 

Nuestra recomendación es que la incluyas directamente en el suelo. No sólo mejorará la apariencia del mismo, sino que además conseguirás que tu casa parezca más confortable y mucho más cálida.

 

Tienes muchas opciones entre las que elegir. Si tienes parquet en casa el cambio de decoración es un buen momento para aprovechar y acuchillarlo y barnizarlo. En un par de días el suelo habrá quedado como nuevo. Incluso te puedes plantear teñir la madera o aplicar un barniz con un tono más mate o con más brillo, será como tener un suelo totalmente nuevo sin haber hecho en realidad grandes cambios.

 

Si tienes suelos de gres una buena alternativa es la instalación de tarima flotante. Una reforma no sólo barata, sino también muy rápida de llevar a cabo, puesto que no hace falta retirar el suelo viejo. Aunque también tienes otra opción todavía más sencilla, optar por suelos vinílicos de imitación madera.

 

Si tienes niños, mascotas o crees que la madera es demasiado complicada de cuidar, la alternativa que te queda es usar gres en imitación a madera. Te aporta toda la belleza de este material pero sin ser tan delicado.

 

Pero también puedes instalar madera en otras zonas, como en los techos. Con algo tan sencillo como un friso de madera puedes convertir el techo del salón o de tu habitación en algo único, dejando atrás la típica escayola. Tú decides si dejas la madera en su color natural, la tiñes o incluso la pintas directamente de blanco.

 

Menos es más

 

Ya te habrás dado cuenta de que si vas a apostar fuerte por el estilo nórdico en tu casa seguramente vas a tener que hacer algunas reformas, por pequeñas que sean.

 

Hacer obras en casa implica tener que sacar las cosas de su sitio y empaquetarlas y eso también te puede venir bien. Ya sabes que este tipo de decoración apuesta al máximo por el minimalismo y la funcionalidad. Pues bien, aprovechando que vas a mover tus objetos personales de cara a hacer alguna pequeña reforma o a pintar la casa, haz limpieza.

 

Tenemos tendencia a acumular en casa objetos que no utilizamos durante años y que nos acaban robando espacio.

 

Cambiar la decoración de tu hogar puede implicar a la vez un cambio de estilo de vida y nada mejor que empezarlo haciendo que la “mochila” pese menos. Deshazte de todo aquello que ya no uses, tú decides si lo donas o lo vendes.

 

¿Qué muebles tienes que elegir?

 

Aunque el estilo nórdico aboga por la sencillez, lo cierto es que no es igual en todos los países. Mientras que el estilo sueco es más acogedor, el danés resulta más industrial y el noruego busca la practicidad.

 

Piensa en qué quieres convertir tu hogar y en función de tu idea elige los muebles adecuados. Lo habitual es combinar el color blanco con la madera natural, pero date algo de libertad para elegir muebles que de verdad te gusten y con los que te sientas cómodo /a.

 

Otra alternativa es reciclar los muebles que ya tienes por casa para darles un lavado de cara. Puedes crear nuevas combinaciones con muebles modulares, pintarlos, forrarlos de tela o de papel… las opciones son infinitas.

 

No hace falta gastar una fortuna en nuevos muebles, combinando piezas básicas con algunas un poco más exclusivas como unas sillas llamativas o un cuadro puedes conseguir ese efecto que tanto deseas.

 

Esos sí, busca sobre todo la practicidad. Si en casa sois cuatro no te empeñes en tener una mesa de comedor para 12. Configura los espacios de forma que los habitantes de la casa puedan disfrutarlos al máximo, tu casa es para que la vivas tú, no es un hotel.

 

Arriesga con los textiles

 

Si buscas un estilo nórdico muy clásico, para los cojines, edredones, alfombras y otros textiles deberías optar por colores neutros y clásicos como el gris o el beige. Pero si quieres que tu casa refleje al máximo tu personalidad no dudes en introducir el color a través de los textiles.

 

Lo bueno de apostar por los espacios luminosos y blancos es que luego pega con ellos cualquier color, así que no lo dudes y arriésgate con los tonos que más te gusten.

 

Tampoco dejes de lado los estampados. Aunque los geométricos son los que mejor le van al estilo nórdico clásico, nada impide que puedas optar por unas cortinas o un edredón con estampado floral.

 

¡No te olvides de las plantas!

 

Dicen los expertos que antes de mudarse a una vivienda es recomendable comprar plantas para que el día de la mudanza la casa tenga un aspecto más hogareño, y el estilo nórdico es un gran defensor de la vegetación en casa.

 

No hace falta que llenes tu hogar de plantas, especialmente si no vas a tener tiempo para cuidarlas. Hay algunas especies que aguantan a la perfección en el interior y que apenas necesitan cuidados.

 

Añadiendo una o dos plantas en la mesa del comedor y otra más en alguna mesa auxiliar consigues un resultado fantástico, ya que aportan color y a la vez contribuyen a oxigenar tu hogar.

 

Mantenlo todo ordenado

 

Tan importante como elegir bien la decoración es que después seas capaz de mantener el orden en casa para que todo luzca impecable. Con el estilo nórdico lo tienes mucho más fácil, puesto que al haber menos cosas en medio resulta más sencillo ordenar la casa y limpiar.

 

Eso sí, a la hora de elegir los muebles y los complementos ten en cuenta vuestro estilo de vida para que tu casa pueda estar siempre en óptimas condiciones sin demasiado esfuerzo. Por ejemplo, si tienes niños, es mejor que no apuestes por sofás blancos, por mucho que te guste y por muy nórdicos que puedan ser.

 

Siguiendo los principios de la decoración nórdica y adaptando sus características a tus gustos y a las condiciones de tu familia, puedes conseguir que tu casa tenga una decoración espectacular y mucha más personalidad.

 

Si te apetece darle un cambio a tu vivienda, ya sea con una reforma integral o con una reforma más sencilla, no olvides que estamos a tu disposición para asesorarte y ayudarte en todo lo necesario.