Todo sobre las puertas correderas empotradas

Se trata de uno de los últimos gritos en el mundo del diseño y la decoración de interiores. Las puertas correderas están muy solicitadas y se debe a sus grandes ventajas, como la facilidad de instalación y la recuperación de varios metros cuadrados de espacio utilizable. En este artículo vamos a analizar qué son, sus características, los tipos de puertas correderas empotradas y cómo se pueden instalar en fácilmente en los hogares, oficinas o negocios.

¿Qué son las puertas correderas?

La primera duda que seguro que te viene a la cabeza es su nombre. Es muy fácil encontrarlas tanto por puertas correderas como por puertas corredizas. No es incorrecto llamarles en cualquiera de las dos formas y en realidad, no hay ninguna diferencia entre ellas. Sin embargo, puertas correderas es la forma más correcta de hacer referencia a éstas. El adjetivo ‘corredizo’ hace referencia a los nudos mientras que el adjetivo ‘corredero’, lo hace a las puertas y las ventanas. Así, una puerta corredera es aquella que se abre moviéndose horizontalmente sobre un espacio predeterminado.

En este aspecto se tiene que diferenciar entre las puertas correderas a la vista o las puertas correderas empotradas. Las primeras son aquellas en las que la puerta se desliza de una forma paralela a la pared, es decir, se instala de una manera que sobresale y que deja inutilizada esa pared (ya que no se podrá colocar nada alrededor de ella). Mientras que las puertas correderas empotradas -que siempre requieren una obra o reforma- optimizan el espacio de la pared y ofrecen diferentes soluciones para adaptarse a cada necesidad. No obstante, no se requiere crear dos tabiques paralelos con una guía central ya que se las puertas correderas se pueden colocar entre tabiques de Pladur o se integran en un armazón metálico.

Características y ventajas de las puertas correderas empotradas

Las puertas correderas son la solución perfecta para espacios reducidos ya que aumentan el espacio de la habitación respecto al sistema tradicional de puertas al no abrirse ni cerrarse hacia fuera. La puerta queda integrada a la pared. Las puertas correderas permiten aprovechar mucho más el espacio. Normalmente añaden 1 metro cuadrado adicional y ofrecen un aspecto decorativo moderno y actual.

A pesar de que las puertas correderas empotradas no ofrecen el mismo aislamiento acústico y térmico que unas puertas convencionales, las puertas correderas empotradas permiten no tener portazos en casa y controlar de mejor manera el viento. En pisos pequeños son una alternativa perfecta y con la que se calcula que se consigue 5 metros cuadrados de espacio utilizable en un apartamento de 50 metros cuadrados.

Formas de instalar puertas correderas empotradas

Para cambiar las puertas convencionales por puertas correderas empotradas o encastradas requiere hacer obras y reformas en la vivienda o en el espacio donde se quieran instalar. Y ello, requiere la búsqueda de una empresa de reformas. Puedes leer nuestro artículo sobre cómo comparar y elegir empresas de reformas.  Encontrarás proveedores de puertas correderas empotradas que han solucionado algunos de los sistemas anteriores en los que era necesario construir un doble muro. Hay sistemas que reemplazan el muro por una estructura sustituyendo parte de la pared con la hoja corredera, por lo que no se desperdicia el espacio.

Existen varias formas de llevar a cabo la instalación de puertas correderas empotradas

  1. Utilizar premarcos, casonetos o armazones. Las puertas correderas utilizan un sistema conocido como casoneto. A su vez, requieren un premarco. Este es la estructura prefabricada -normalmente con acero- y que tiene un ancho aproximado del doble de la puerta. Este se coloca en la pared en una instalación que no tiene una duración de más de un par de horas, pero previamente se tiene que tirar el tabique para posteriormente encajar dicha estructura. Esto incluye unos herrajes. A continuación, se debe cubrir con placas de pladur, repasar y pintar integrando la decoración. El precio de este sistema suele ser entre 150 euros y 300 euros según si es de una hoja o de doble hoja.
  1. Empotrar las puertas correderas en un tabique. Este sistema consiste en construir dos tabiques paralelos donde se introducirían las guías en las que se coloca la puerta. Cuando se abre, la puerta se desliza por las guías ocultándose entre los dos tabiques. Estos pueden ser de pladur o de ladrillo. La elección depende del estilo que se quiera dar a la habitación y del dinero que se pueda emplear en la obra ya que los tabiques de ladrillo son más caros y la obra suele ser más complicada.
  1. Hacerlo individualmente. Nosotros recomendamos siempre contratar una empresa de reformas para hacer la instalación de puertas correderas, no obstante, si se tiene conocimientos de carpintería también se puede hacer de forma individual y artesanal en casa. En el siguiente vídeo que mostramos a continuación se pueden ver todos los pasos que hay que realizar para instalar el casoneto previamente comprado y que incluye diversos elementos útiles para montar la puerta corredera empotrada y utilizando un armazón o premarco acabado en cartón yeso o pladur. Estas estructuras se suelen vender con el resto de artículos necesarios en la instalación y que requieren contar con las herramientas básicas de bricolaje y carpintería.

Puertas correderas empotradas de madera

Las puertas correderas de madera dan a las estancias un ambiente cálido y dan un estilo decorativo muy elegante a una vivienda. Recuerdan mucho a las habitaciones japonesas. Depende de la funcionalidad que se busque es recomendable decantarse por éstas o por las puertas correderas de cristal. Se pueden encontrar en una gran variedad de diseños, colores y acabados. Si las quieres de madera como tal, las puedes encontrar de nogal, pino, roble, encina… Si en cambio quieres dar un toque de color a tu habitación, puedes comprar las lacadas y pintarlas tú mismo o de algún tono en especial. Incluso se pueden encontrar con dibujos y diseños específicos.

Están hechas con distintos materiales que determinan la calidad y el precio de la puerta corredera empotrada. Se pueden encontrar dos tipos según la madera de la que estén hechas:

  • Puertas correderas empotradas huecas: suelen estar hechas con cartón de nido de abeja y chapa. Son la opción más barata y tienen un peso medio de hasta 16 kilos.
  • Puertas correderas empotradas macizas: Están formadas por un aglomerado o madera maciza haciendo encarecer su precio y alzando su peso hasta los 35 kilos.

Las puertas correderas también se pueden clasificar en tres tipos según su terminación exterior:

  • Puertas correderas empotradas pintadas: hechas con pintura normal o técnica del lacado.
  • Puertas correderas empotradas de chapa de madera: barnizada o sin barnizar.
  • Puertas correderas empotradas sintéticas: no llevan pintura ni madera de verdad, si no impresiones de papel o PVC imitando la textura de la madera.

Puertas-correderas

Puertas correderas de cristal

Las puertas correderas de cristal dan una mayor sensación de espacio en las diferentes estancias de una vivienda o en unas oficinas. Dentro de los modelos que se pueden encontrar en los diferentes proveedores de puertas correderas, destacan:

  • Puertas correderas de cristal más una fija: Consisten en que una de las placas de cristal no se moverá y será solo una de ellas la que se mueva. Pueden recordar a las típicas puertas de estilo japonés, pero más sofisticadas gracias al material del que están hechas.
  • Puertas correderas enfrentadas: se suelen utilizar en espacios muy amplios como salones y salas de reuniones.
  • Puertas correderas paralelas.
  • Puertas correderas plegables de cristal: son perfectas para dividir salas de restaurantes, de conferencias o la terraza del interior de la vivienda. Esta estructura permite que entre luz natural en la estancia.

En Internet podrás encontrar decenas de ejemplos de la utilización de puertas correderas en el diseño de una vivienda.puertas empotradas

Usos de las puertas correderas empotradas

Las puertas correderas empotradas se usan en un sinfín de situaciones más allá que la sustitución de una puerta convencional de una habitación. Por ejemplo, es muy habitual ver este tipo de puertas en dormitorios que requieren dividirlos en una zona de armario y otra zona o en espacios grandes para dividir entre un comedor y un salón. La puerta corredera en la oficina permite dividir espacios abiertos en pequeñas habitaciones que pueden servir como pequeños despachos.

Puertas correderas empotradas para la cocina

A veces se busca unir o independizar la cocina y el comedor. Para este tipo de diseño de interior, la puerta debe cubrir una extensión más amplia que una puerta convencional. Varias revistas de decoración recomiendan instalar varias puertas correderas paralelas que se una entre ellas mediante un sistema de tracción. Se pueden encontrar algunos modelos donde la estructura queda escondida y parece que todo pertenece a la misma puerta corredera.

Puertas correderas en el baño

Algunas de las ideas que ofrecen las revistas de decoración para el uso de puertas correderas en el baño es que se plantea la necesidad de independizar varias zonas de uso. Esto solo tendría lógica si la estancia es lo suficientemente grande para hacerlo ya que, aunque las puertas correderas no ocupan mucho espacio sí que cuentan con sus propias limitaciones. Uno de las ideas de decoración es independizar el inodoro del resto de la estancia para que así varias personas puedan utilizarlo a la vez. Para ello, se requiere el uso de una puerta o pared corredera que esté formada por varios vidrios garantizando el paso de la luz, pero evitando que se vea completamente.

No obstante, hay algunos cuartos de baño que no cuentan con una ventana exterior complicando la obtención de luz natural sumado a sus dimensiones reducidas. Esta carencia se puede solucionar con puertas correderas empotradas de cristal translúcido o de doble vidrio, como en el ejemplo anterior, ya que se consigue que, entre la luz natural en la estancia, pero no se vea a través del cristal. A su vez, si el cuarto de baño es de un tamaño reducido, las puertas correderas empotradas serán una buena idea ya que permite aprovechar el espacio que se pierde con una puerta estándar. Por ejemplo, esta idea permite integrar el cuarto de baño en el mismo dormitorio.

Puertas correderas empotradas en habitaciones

Las puertas correderas empotradas son perfectas para solucionar el problema de espacio en habitaciones pequeñas. Por ejemplo, los armarios se pueden camuflar fácilmente utilizando una estructura de puertas correderas en vez de un armario convencional. Si la estructura se pinta del mismo color que las paredes de la habitación se puede conseguir un efecto visual de mayor espacio en la habitación. Para completar este truco, se consigue retirando los tiradores.

Puertas correderas en pasillos

¿Por qué puede interesar instalar puertas correderas empotradas en los pasillos de una casa? En estas zonas de caso suele haber varias puertas de habitaciones. Si la vivienda tiene un espacio muy pequeño, las puertas podrían chocar entre sí en un distribuidor muy pequeño y que obstaculicen la circulación en este pasillo o recibidor. Algunas empresas cuentan con puertas correderas que se instalan en la misma pared.

Y tú, ¿ya sabes qué puerta corredera quieres tener en tu casa?